LA FACCO EN LA ERA DE LA EDUCOMUNICACIÓN

La comunicación es una de las capacidades  naturales  que tenemos las personas, diría hoy en día la de mayor trascendencia para la supervivencia, porque nos permite lograr el nivel de conocimiento e información para atender nuestras necesidades de alimentación, salubridad, movilización, seguridad y educación, por citarles las condiciones  mínimas  que se requieren  para vivir en un ambiente anhelado de  bienestar, paz y libertad.  Es omnipresente desde el inicio de la humanidad, es decir no se puede separar de nuestro cuerpo, espíritu y mente.  Y,  son sus formas de comunicación las que han evolucionados en la vida social y cultural de los individuos, desde los gestos primarios, pasando por los sonidos hasta llegar al uso  (y abuso también)  de las tecnologías: robóticas,  satelitales y virtuales.

El ser  humano, por su misma naturaleza,  siempre se ha proyectado más allá de sus dimensiones espaciales  (acabamos de celebrar los 40 años de la asombrosa llegada del Amstrong a la luna, justamente el 20 de julio de 1969).  Tuvo en su génesis la necesidad de movilizarse, ya sea por supervivencia o por alimentación, aunque lo tiempos y las formas han cambiado,  hoy lo hace por lo mismo, estamos hablando de los terribles efectos migratorios y en eso tiene y ha tenido que ver también  el manejo geopolítico de la comunicación desde las perspectiva de la sociedad de consumo. Pero por ese efecto, para bien,  también  desarrollo su capacidad creativa y como consecuencia de ello derribó  las fronteras territoriales,  que van más allá de  sus tres dimensiones: ancho, largo y altura, (latitud, longitud y superficie)  con su poderosa cuarta dimensión: la imaginación.  Así inventó la rueda, símbolo  para movilizarse y para ello contó con los sentidos, (se dicen que son 5,  sin embargo ya se habla de 8: el intuitivo que se le atribuyen a las mujeres, el tiempo,  y el común,  que de eso, es  de lo que menos tiene)  por ello todos los materiales, equipos e instrumentos que el individuo creo,  para efecto de comunicación,  son extensión de sus sentidos. Desde el telégrafo  hasta el Internet.

Con estos antecedentes  conceptuales e históricos, arribamos al uso de la comunicación, ya no como un hecho natural, sino como una actividad profesional primera y luego académica científica. Primero  con la invención de la Imprenta, luego el telégrafo y la radio, seguidamente el cine, la televisión y finalmente el Internet,  acción que se consolida en el siglo XVIII,  denominado  Ilustración o Siglo de las luces, corriente intelectual de pensamiento que dominó Europa, en especial Francia e Inglaterra. Abarcó desde el Racionalismo y el Empirismo del siglo XVII hasta la Revolución Industrial del siglo XVIII, la Revolución Francesa y el Liberalismo. Justamente porque fueron los que dieron eso, luces al espíritu y a la mente, se empieza expandirse y democratizarse las ideas, la palabra, el pensamiento y con ello también, planteo en esta magna fecha, empieza la era de la sociedad de la información, que en  los años 60 del siglo XX nos recuerdan y pronostican con mucha valentía su evidente desarrollo social, cultural y tecnológico,  Masha Mac Luhan y Elwin Troffler, en sus dos obras, La Galaxia  Gutembrert y La tercera Ola.

En el marco de la comunicación y la educación, cualquiera fuera la reflexión política de su historia, no podemos dejar de mencionar a los chinos, que en el año 960 inventaron la Imprenta, que luego se le atribuye al alemán  Gutembertg hacia 1450, luego en 1840 Morse patentó su telégrafo eléctrico y más adelante en 1887 Hertz  descubrió las ondas  que complemento el Italiano Marconí,  en 1914 con la Invención de la radio. Seguidamente en 1884 el alemán Nipkow desarrollo el primer sistema de televisión electromecánico. Y, en cuanto al Internet las más antiguas versiones aparecieron a finales de los años 50. Implementaciones prácticas de estos conceptos empezaron a finales de los 60 y a lo largo de los 70 y  la década de 1980, las tecnologías Internet, empezaron a expandirse por todo el mundo. En los 90  se crea el  HTML (Lenguaje de Marcas de Hipertexto), luego la World Wide Web (www) Red Global Mundial, que se hizo común y popular,  inventado por Tim Berners.

Bajo este escenario,  nacen  en el mundo las llamadas escuelas de periodismo, como la nuestra, que luego se denominaron de información y actualmente de Comunicación. Surgen  a partir de la terminación de la Guerra Mundial, estamos hablando de 1945 cuando en Estados Unidos, con la Escuela Universitaria de Palo Alto se empiezan a darle al oficio del periodismo un statu universitario y con la teoría funcionalista se empiezan hacer las primeras investigaciones, cuyo objeto de estudios fueron las  secuelas psicológicas y sociológicas que dejo la guerra mundial. Paralelamente,  en Europa también surge la Escuela de Franfurkt, que empieza a formar profesionales del periodismo en el ámbito de la teoría estructuralista, que privilegia el análisis de contenidos. Estas dos corrientes llegan a Latinoamérica y por consiguiente a Ecuador en los primeros años de la década de los  40 del siglo XX, empieza a funcionar la escuela de periodismo en la Universidad Central de Quito y luego Guayaquil.

Llegamos a los años 60 del siglo pasado, se vive el auge por la comunicación y la masificación de los equipos audiovisuales, satelitales y virtuales. La pantalla chica, la televisión, empieza a desplazar el cine, se habla del Nuevo Orden Internacional o informe Mac Bride, para descolonizar y democratizar  la comunicación y hacer equitativo e incluyente el servicio satelital y las tecnologías  entre los países en vía de desarrollo,  UNESCO crea  CIESPAL en Ecuador en 1959, que se convierte en un organismo de gran prestigio en Latinoamérica por su nivel de capacitación en postgrado. Paralelamente los gremios profesionales de periodistas empiezan a organizarse y a generar leyes, reglamentos y códigos. Toda una generación de pensamiento en materia de comunicación, los medios escritos como El Diario y el Mercurio privilegian la infografía y pasan del linotipismo al sistema de impresión  offset. En las redacciones y aulas de clases  va quedando atrás la famosa “pirámide invertida”.  Los que ostenta el poder partidista se dan cuenta que para obtenerlo hay que reemplazar los cuarteles por los medios audiovisuales,  y empieza la intromisión política en los medios y por consiguiente la degeneración en instituciones como CONARTEL, que aún persiste.  Ilustrados con la razón humana para  luchar por la verdad, nos llega la moda de vernos representados en los medios y para ello hay que formar mediadores de la comunicación. Pasamos de la era del homo sapiens a la del homo videns, anclados en el telever, donde la palabra es destronada por la imagen, bajo cuyos contenidos se van estructurando los diseños curriculares y los perfiles académicos  de los incipientes profesionales de la comunicación.

En este contexto mundial, la luz llega a Manta, con la creación de su Universidad, proceso heroico que empieza en 1981 con la edificación de su claustro y actual Ciudadela Universitaria y se consolida el 13 de noviembre de 1985 con el reconocimiento legal y moral y  con ello también la Escuela de Periodismo, el 19 de abril de 1982, cuyo ideólogo y mentalizador , Medardo Mora Solórzano, tuvo que estar imbuido de esa sabia   del “siglo de las luces”, corriente intelectual de pensamiento que inspiro la Revolución Francesa y el Liberalismo Radical, en la que antes  también se inspiro nuestro patrono Eloy Alfaro, fundamentos  doctrinarios  y  guía científica,  que nos ha permitido contar con una Universidad y una Facultad de Comunicación,  con sólidos principios humanos y éticos, para enfrentar los retos del siglo XXI.

Existen personas que tienen ocurrencias, a veces buenas, existen personas que solo paren ideas; pero también existen personas que tiene la habilidad y a veces hasta audacias para  tomar ideas de otros y hacerlas realidad. También otros que teniendo las ideas no se atreven a aplicarlas y rara vez una persona al mismo tiempo que pare una idea la consolida en obra. Como vemos, a la hora de hacer un balance sobre la autoría de una obra, nos encontramos con este panorama difícil de méritos. Por supuesto siendo serios y objetivos, no estoy muy de acuerdo en que la historia la escriban siempre los “vencedores” o los “triunfadores”, porque no siempre en esta sociedad de inequidades  y audacias los que  triunfan tienen la razón.  En el caso de la Facultad de comunicación, por ser parte interesado, solamente me limitare a recordarle que la Escuela se inicio, más que por gracias de hombres,  por una corriente mundial que anteriormente he descrito, sin embargo fue la gloriosa UNP presidida en ese entonces por Joselías Sánchez, quien sugirió la misma al Dr. Medardo Mora, pero fueron un grupo de profesores las que la desarrollaron, dirigidos por Héctor Uscocovich, y entre los que recordamos con aprecio a Luis Cáceres, Viilulfo Cedeño, Claudio Alen Castro, Emilio Muñoz, Roberto Escandón, Mauro Roldán, Lucia Alarcón, Víctor Hugo Delgado, Julio Rodríguez, el mismo Medardo Mora, entre otros, y un grupo de estudiantes, entre los que se destacan nuestra Decana, maestra Rocío Saltos y los profesores Carlos Muñoz. Carlos Guevara, Vicenta Barrezueta, Jarvin Cantos, Gloria Arteaga y Efraín Zavala, entusiasmado en erigir una placa recordatorio para testimoniar este hecho histórico. Además de nuestro Vice Alcalde Jimmy Delgado, entre otros.

Luego vino el proceso para la facultarización, puntualizando que a Comunicación nos corresponde el honor histórico de ser la primera Facultad creada mediante resolución del Consejo Universitario, previo la elaboración de un proyecto académico. Las restantes facultades fueron elevadas como tales  por efecto de la misma ley que crea la ULEAM. Se incorporaron nuevos profesores como los recordados Maurilio Cedeño y Gardenia Mejía, Alfonso Pastor, el mismo Joselías Sánchez, Gonzalo Mora, Mario Cedeño, Tatiana Hidrovo, Manuel Baque, Ricardo de la Fuente, Fernando Macías, Susy Ruperti, que yo los ubicaría en la segunda generación y juntos a ellos y que fueron las bases para la creación de las carreras de Relaciones Públicas y Publicidad, en 1987 Y 88, tenemos a la tercera generación de dirigentes estudiantiles primeros y luego con mucho méritos profesores:  Iván Cevallos ex Decano, Carlos Barcia, Kerlly Torrez, Teófilo Espinel, Mauro Andino, Xavier Cedeño, Gonzalo Pisco, a ellos se complementan otros sobresalientes profesionales que viniendo desde otras universidades o unidades académicas están contribuyendo a su fortalecimiento  institucional, entre los que se destacan ese gran escritor Ubaldo Gil, ese gran dirigente gremial Wilfrido García, ese gran batallador popular  Carlos Intriago, Patricio Carrión y Ronald Intriago. Por supuesto a ellos se suman la ex Secretaria Bienvenida Cabal y el eterno funcionario don José Mendoza.

Con parte de este ejército logramos el proceso de facultarización el 29 de agosto de 1995 y  antes,  la apertura de Radio Universitaria en 1991. Lo académico también ha evolucionado notablemente, en concordancia con la tendencia y las corrientes de los saberes mundiales,  desde la asignatura hasta el sistema modular, desde la exposición oral hasta los trabajos de campos, desde la aplicación por resultados y objetivos hasta las competencias. Las casas abiertas y representaciones siempre vinculando nuestros productos educativos con la comunidad. Y siguiendo ese mismo proceso, de renovación  docente, vino una cuarta y novel generación de profesores: Mirían Quiroz, Jenny Vera,  Roxana Almeida, Edgar Burau, Johana Cobeña, Johnny Mendoza, entre otros.  En todo caso, a cada administración le ha tocado ir aportando  sus gestiones, desde la Escuela  “Adolfo jurado”, donde  iniciamos las primeras clases hasta este funcional edificio, que se ha incrementado tanto en lo físico como en lo tecnológico. Sobresale   la creación de este auditórium,  que se inauguro en la primera administración del Lic. Iván Cevallos,  y que gestioné  ante el Consejo Universitario,  para que lleve el nombre del ilustre maestro Héctor Uscocovich Balda. Pero lo más trascedentes es el hecho de que no existen medios e instituciones que desarrollen comunicación,  en donde nuestros profesionales estén, tanto en periodismo, relaciones públicas y publicidad, por eso los grandes protagonistas en esta magna fechas son indiscutiblemente nuestros estudiantes, precursores, anticipadores y suscitadores, del mejoramiento de nuestra Facultad, como lo señala el periódico “El Autonomista”.

¿Qué más podemos decir de la historia?, creo que ya lo suficiente, probablemente  haya excluido algún que otro dato, todo de buena fe, probablemente ustedes esperaban lo de siempre, que haga apología y  adulos al hombre no a las ideas y procesos institucionales, cuando aún no hemos hecho nada en estos 20 años.  El mejor homenaje en fechas históricas como estas, es continuar sin claudicaciones los ideales de Eloy Alfaro, es reflexionar profundamente sobre nuestro rol en la sociedad, actuar con moral y luces, como lo dijera Bolívar,  eso es lo que necesitan pueblos como Manabí para salir adelante, ansiosos de una calidad comunicativa. Concluyo parodiando  a Regine Pernaud, La historia no es para repetirla,  sino para aprender de ella, gracias, ustedes son la historia y con ustedes estamos aprendiendo.

 

 Dr. Leonardo Moreira Delgado