El Trabajo Social se ha desarrollado con ideales humanitarios y democráticos, y sus valores se basan en el respeto a la igualdad, el valor y la dignidad de todas las formas de vida. Desde sus comienzos, hace más de un siglo, la práctica de trabajo social se ha centrado en hacer frente a las necesidades humanas y desarrollar su potencial. Los valores del trabajo social están expresados en los códigos de ética profesional nacional e internacional; se pueden señalar entre otros:

  • Participación.
  • Honestidad.
  • Justicia social.
  • Respeto a la diversidad.
  • Solidaridad.
  • Democracia.

Es así como, nuestros valores nos comprometen con los derechos humanos y del buen vivir y constituyen la motivación y la justificación de la intervención del Trabajo Social, en solidaridad con los grupos históricamente excluidos. La profesión lucha por mitigar la pobreza y liberar a los sectores de atención prioritaria, promoviendo su inclusión social y equidad con base.